look honey
"what?"
this is the house where love dies

"how's so? it's just a stupid house"


it's not just a house
i tell you, this is the house where love ends
this is the house

we're outside looking in
but we're inside looking out at our own stupid faces
wondering what this house means
telling lies
fucking past fuckers
feeding hungry animals with each other's pain
listening to our neighbors do whatever neighbors do
watching pictures reading lies sniffing yesterday's panties
swallowing cum from our beloved throats unable to speak the fucking truth
christmas dinner lunch and breakfast
i've had your soul for breakfast before
the weakest meal of the day

she's on top of me her cunt wide open her legs spread   so my cock can enter her entirely
completely and watching
kind of interesting but
is it like a book a book of photographs a tenth grade daydream?
no it's not i can feel it
but believe me this is more than enough for me
i didn't expect shit


"do you like it like this baby?
do you like it when i fuck you like this?
even when you know i'd be happier fucking other dykes like me
when you know the time we've spent was a waste of time"

fuck me like this honey

i don't give a fuck about any of this

even the image of this stupid house (it's more a cottage than a house)
it's just a stupid photograph
a waste of time
i'd rather be asleep or just laying in bed doing nothing
with my eyes closed
so i don't see how fucking stupid we are

is there something inside of us?
do we amount to something more than a shit picture?
have we ever been with each other with our eyes closed?
have you ever seen me without your eyes?
poked blurred distorted confused
shitfaced you love me you trust me you know me "you wanna hurt me?"

have we ever done anything that's not attached to an image?

is there a soul?


THIS IS THE HOUSE WHERE LOVE ENDS


is there a bridge between spirit and spirit?

the gap between us, has it ever been filled with anything more than dead rats and fear and nightmares?

have we ever been together?
do we even exist?

this is the house, it's all i know right now
it's all i'm allowed to say for now

let's go live in it forever baby
fuck our brains out in this shithouse forever honey
it's all we have
this is what we deserve
a lonely fuck in the dark with no eyes
no photos no film no
no


i'll make sure you live this moment in the void the dark the witch's lair the moon the stars the fuck void the empty space between our crotches our mindless stories
you have your own i have mine
i wish i could share this with you this last time

"do you like it like this baby?
do you like it when i fuck you like this?
even when you know i'd be happier fucking other dykes like me
when you know the time we've spent was a waste of time"

this is gonna be our house forever
our final resting place forevermore
our wedding anniversary and funeral
our kids our puppies our pets
our love-filled empty stares straight to the gutter
the nights we spent telling lies
the days we spent finding food out of trashcans in the dark
downtown l.a.
stuffing our mouths with shit and cum
killing our families

i tell you now
we've always been both inside and outside of this empty house
where love dies


the piece of shit we call love

this is the house where shit dies

this is us

temporal

Una cosa es cantar a la amada. Otra cosa, ay,
a aquel escondido, culpable dios fluvial de la sangre.
Aquel a quien ella reconoce de lejos, su joven amado
        qué sabe él,

él mismo del señor del placer, que de su soledad a
        menudo,
antes aún de que la muchacha calmara, a menudo,
        incluso como si ella no existiera,
ay, chorreando de qué incognoscible, levantó,
su cabeza de dios, convocando a la noche a un tumul-
        to sin fin.
Oh el Neptuno de la sangre, oh su terrible tridente.
Oh el oscuro viento de su pecho, que sale de la
        retorcida caracola.
Escucha cómo la noche se abre en valles y se ahueca.
Vosotras, estrellas,
¿no viene de vosotras el gozo del que ama al ver el
        semblante
de su amada? La visión interior que él tiene
del rostro puro de ella, ¿no la tiene del astro puro?


No fuiste tú, ay, ni su madre
quien le tensó de este modo, para la espera, el arco
       de las cejas.
No fue junto a ti, muchacha que lo sientes, junto a ti
       no fue
que se doblaron sus labios en la expresión más fe-
       cunda.
¿Piensas realmente que tu leve aparición le hubiera
conmovido así, tú, la que pasa como el viento maña-
       nero?
Es verdad, le asustaste el corazón; miedos más viejos,
       no obstante,
irrumpieron en él de este empuje al contacto.
Llámale... tu llamada no le hace salir del todo de su
       oscuro comercio.
Ciertamente, él quiere, surge; se habitúa aliviado a tu
       corazón secreto y se toma y se empieza.
Mas, ¿se empezó alguna vez?
Madre le hiciste pequeño, tú fuiste quien le em-
        pezó;
para ti él era nuevo, tú doblaste sobre los nuevos
ojos el mundo amigo, defendiéndole del extraño.
¿Dónde, ay, quedaron los años en los que tú, simple-
        mente,
con tu grácil figura, eras para él el caos encrespado?
Mucho así le escondías; el cuarto, sospechoso de
        noche,
lo hacías inofensivo, de tu corazón lleno de refugio
sacabas espacio más humano y lo mezclabas a su
        espacio-noche.
No en la tiniebla, no, en tu ser más cercano
pusiste la lámpara de noche, y brillaba como de
        amistad.
En parte alguna un crujir que tú no explicaras son-
        riente,
como si de tiempo supieras cuándo el entarimado se
        comporta así...
Y él escuchaba y se calmaba. De tanto eras capaz
cuando te levantabas tiernamente; detrás del armario
        se iba,
grande en su capa, su destino, y a los pliegues de la 
        cortina
se ajustaba, desplazándose levemente, su intranquilo
        futuro.


Y él mismo, tumbado, el aliviado, bajo
párpados soñolientos disolviendo el dulzor
de tu leve figura en él paladeando adormecerse:
parecía un ser protegido... Pero dentro: ¿quién de-
        fendía?
¿quién impedía, dentro, en él las aguas del origen?
Ay, allí no había cautela alguna en el durmiente;
        durmiendo,
pero soñando, pero febril: cómo se entregaba.
Él, el nuevo, el medroso, cómo e
staba enredado
con las lianas cada vez más largas de su acontecer
        interior,
entrelazadas ya en dibujos, en un crecimiento que le
        estrangulaba, en formas
que le acosaban, como animales. Cómo se entrega-
        ba. Amaba.
Amaba su interior, la selva de su interior,
este bosque originario que había en él, sobre cuyo
        mudo derrumbamiento
se erguía su corazón, de un verde luminoso. Amaba.
        Lo abandonó, se fue,
saliendo de sus propias raíces, al enorme origen
donde su pequeño nacimiento estaba ya sobrevivido.
        Amando,
descendió a la sangre más vieja, a los barrancos
donde yacía lo Terrible, ahíto aun de los padres. 
Y
        todo
cada espanto le conocía, guiñaba, estaba como en
        connivencia.
Sí, lo Horrible sonreía... Rara vez
has sonreído, madre, de un modo tan tierno.
        Cómo no
iba a amarlo si esto le sonreía. Antes que tú
lo ha amado él, pues, ya cuando en ti lo llevabas,
esto estaba disuelto en el agua que hace ligero a aquel
        que germina.



Mira, nosotros no amamos, como las flores, desde un
único año; a nosotros, doquiera que amemos, nos
        sube
savia inmemorial a los brazos. Oh muchacha,
esto: que hayamos amado en nosotros, no Uno, algo
        futuro, sino
lo que fermenta sin número; no un único niño,
sino los padres, que como ruinas de montañas
descansan en nuestro fondo; sino el seco lecho de río
de madres de antaño; sino todo
el paisaje en silencio bajo el destino nublado o
claro: esto, muchacha, se te adelantó.
Y tú misma, qué sabes tú, tú conjuraste,
hiciste surgir tiempos remotos en el amante. ¿Qué 
        sentimientos
se revolvieron emergiendo de seres ya idos? ¿Qué
mujeres te odiaban ahí? ¿Qué hombres oscuros
agitabas en las venas del muchacho? Niños 

muertos querían ir hacia ti... Oh, quedo, quedo,
lleva a cabo ante él un trabajo diario, una obra
        amorosa, fiable, llévale
junto al jardín, dale la sobreabundancia
de las noches…
                         Retenle…



R. M. Rilke, Elegía III, Elegías de Duino

I smelled love burning

Quasi cedrus exaltata sum in Libanon, et quasi cypressus in monte Sion;
Quasi palma exaltata sum in Gades, et quasi plantatio rosae in Jericho;
Quasi uliva speciosa in campis, et quasi platanus exaltata sum juxta aquam in plateis.
Sicut cinnamomum, et balsamum aromatizans odorem dedi;

quasi myrrha electa dedi suavitatem odoris;
et quasi storax, et gallianus, et ungula, et gutta, et quasi Libanus non incisus vaporavi habitationem meam, et quasi balsamum non mistum odor meus.
Ego quasi terebinthus extendi ramos meos, et rami mei honoris et gratiae.
Ego quasi vitis fructificavi suavitatem odoris, et flores mei fructus honoris et honestatis.
Ego mater pulchrae dilectionis, et timoris, et agnitionis, et sanctae spei.
In me gratia omnis vitae et veritatis, in me omnis spes vitae et virtutis.
Transite ad me omnes qui concupiscistis me, et a generationibus meis implemini;
Spiritus enim meus super mel dulcis, et hereditas mea super mel et favum;
Memoria mea in generationes saeculorum.
Qui edunt me, adhuc esurient; et qui bibunt me, adhuc sitient.
Qui audit me, non confundetur; et qui operantur in me, non peccabunt.
Qui elucidant me, vitam eternam habebunt.

Inocencia y odio




siento sangre en las sábanas

siempre se engalanan para nada

hasta el sol se pone guapo para borrar
la inocencia negra
vamos de cabeza a ella
de cabeza

tus amigos se han medido con alguien que no eras tú
anoche oí en sueños que los amigos no existen
desde el fondo de ti mismo la mar
gracias por no poder transformar tu apariencia
por no poder disimular lo que no puedes dejar de ser
pero no perdono que los niños sean tan cautos conmigo
últimamente sólo me mido con ellos

maldita puesta de sol que encantas a los tunantes
ni siquiera controlas tus colores

las redes llenas de historias que nunca fueron peces
las velas deshilachadas
la bomba del motor diesel llena de parafina y bacterias
el ser opaco el ser impenetrable
maldito crepúsculo
no reproducir algo no intencionado
una anécdota espesa en el fondo del colador

siento sangre en las sábanas

odio inocentemente silbando
no puedo ni dejar de sentirlo ni dejar de serlo
diseña palabras entretejidas que no escapen

que los niños entiendan aunque sea con cautela
sin el esfuerzo de los fértiles putrefactos

estériles como niños llenos de odio
ese brillo en los ojos
lo único que siempre has reconocido
de ti mismo
y bocanadas de nada para que los demás
extraigan razones demandas comparaciones
tampoco has dado mucho de eso
los más listos optaron por estudiar
los actos
y ni siquiera de éstos extrajeron algo que no fuera
inocencia y odio


Featuring................MATUJOLAND























2. disoluciones

entrar en ella cada día
la disolución exacta

en el crepúsculo de las horas
avistar medusas y recapacitar
amor de geriátrico
los tejidos blandos que agarras
al disolverte tan tierno

los sepulcros de las profundidades
siempre las fosas
abandono el aire y recuerdo



todas las veces que he dormido
sobre la roca roja
y el despertar sobre
la arcilla de los sueños desalentados

aquella vez inviolable
que entré en ella y grité su nombre
en vocativo glorioso
Θάλασσα!!

Odiseo enroscado en la roca
metaforado en pulpo
en primer contacto con hiperea
la playa de égina que naufragó conmigo

(los pretendientes en su garganta
crean una infección mayor)


abrazado a una columna
maratón borroso
y esa Perdika a la que habrías de volver
con mar gruesa y estrellas dentro
y abismos de sed en el pueblo pesquero
hacia la noche de la disolución
completa en el mar jónico

todavía lo murmuras a gritos
en muchas ocasiones
¡¡Zálasa!!
cuando lava tus heridas sudadas
y esas magulladuras de agallas
al disolverte en ella



bajo una gran piedra roja
viejo amigo Flebas
¿qué hiciste en tus tiempos fenicios
para ahuyentar a este hedor
de amor de geriátrico?

mutar mi propio hedor
y hundirme en la corriente
replica
huesos acariciados por el tuétano
exterior del viento marino

pero esta espina dorsal sigue incómoda
sin su espina redonda de escalofrío
sobre el peso insostenible de la hora perfecta



ver las tierras de hielo
y el glaciar visible
en el invisible ya te sentías
las planicies del gran plano aumentado
los relieves de ciudades ya destruidas

en lo intangible

todo este mundo
es inapreciable y exacto
en su velocidad glaciar



las estrellas morosas
reflejadas en la piel de los ángeles
el enorme sostén
que calza el amor viejo

el torso ciego
al que esperas
hasta el fin del cielo de cieno

disuelto una vez más
el iceberg se precipita
mundo abajo



las aspiraciones absurdas
de la mayoría de hombres
convencidos de que lo mejor va a venir

las vidas borrosas de otros
una mezcla a partes iguales
de disolución y erosión



en estos lugares blandos
donde la tierra ridícula se funde con constancia
en el misterio
no veo sino una determinación
elegir la vida borrosa
pasar raudo por todas partes
y parar de vez en cuando en estos lugares blandos
sin peligro de solidificación
como una columna de vértebras acuosas
que disuelve al amor viejo